Nuevas herramientas de trabajo, nuevos lenguajes para transmitir al alcance de nuestra mano y en un solo dispositivo, además, móvil. Sobre todo, una gran oportunidad para los periodistas freelance.

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Silvia Fernández

El periodismo móvil o MoJo (Mobile Journalism) es aquel que realizamos utilizando las herramientas, aplicaciones y opciones que nos ofrecen smartphones y tablets. Así como la utilización de las Redes Sociales para la transmisión de vídeos en directo o información más instantánea.

Esta evolución está marcada por dos cuestiones que parecen fundamentales para ser periodista hoy en día: la inmediatez y la simultaneidad. Es decir, debemos realizar nuestro trabajo con la orientación de ser los primeros en contarlo y, por otro lado, el periodista debe ser multitarea y capaz de trabajar distintos lenguajes y formatos al mismo tiempo. Y para compaginar esa inmediatez y multitarea del periodista actual, el periodismo móvil  lo facilita poniendo al alcance multitud de herramientas en un solo dispositivo.

Actualmente tenemos a nuestro alcance un gran abanico de herramientas y aplicaciones que nos ayudan a desarrollar nuestro trabajo. El software desarrollado para que los dispositivos móviles sean cada vez herramientas más completas para el periodismo es extremadamente extenso. Así, existen diversas herramientas para editar, compartir, captar o realizar streamings. También se desarrollan cada vez un mayor número de apps destinadas a que los usuarios se puedan informar fácilmente en sus dispositivos. Cada día crece el número de usuarios que leen las noticias desde sus teléfonos, pero también aumenta considerablemente la de los usuarios que reciben alertas de información en sus propios smartwatches (en concreto un 32% de los usuarios de smartwatch).

Y si el software es importante para el MoJo, igualmente lo es el hardware. Cada vez son más los complementos que se fabrican para convertir nuestros teléfonos móviles en instrumentos casi profesionales. Trípodes específicos para teléfonos, focos adaptables a nuestros dispositivos, micrófonos de corbata compatibles con dispositivos y apps, etc. Asimismo se desarrollan smartphones con mayor duración de batería para facilitar el trabajo de los reporteros. Ya existen en el mercado dispositivos que tienen una duración de batería en uso por encima de las 15 horas.

Las opciones tanto físicas como de herramientas para los periodistas móviles y sus coberturas son cada vez mayores, más profesionales y de más fácil acceso.

¿Acabará con el periodismo?

Cada avance tecnológico en la profesión ha venido acompañado del correspondiente anuncio del fin de la profesión.  Con la evolución de las Redes Sociales, las mejoras tecnológicas y por supuesto con el avance de los smartphones; las sentencias dramáticas se han propagado y extendido.

Pero la experiencia y el paso del tiempo nos han demostrado que todas estas visiones negativas sobre el futuro del periodismo no se han cumplido. Ni las nuevas tecnologías, ni el periodismo digital, ni las Redes Sociales ni los móviles de última generación han decretado el fin del periodismo. Solo han cambiado tanto la forma de transmitir como la de trabajar.

Aunque la evolución no ha acabo con el periodismo, sí que lo enfrenta a retos importantes que superar y con los que lidiar. Principalmente ligados con las nuevas formas de afrontar el trabajo, los nuevos ritmos impuestos y  la exigencia al profesional  de dominar los diferentes lenguajes periodísticos. Peligros como la falta de veracidad, errores de comprobación, falta de reflexión o emisión de contenidos no apropiados.

Pero aprendiendo a trabajar con las nuevas herramientas, el MoJo ofrece posibilidades inmensamente amplias para mejorar nuestra labor como periodistas.

MoJo, una realidad

Muchas son ya las coberturas que a diario se realizan desde dispositivos móviles o pensadas para ser consumidas desde ellos. Por ejemplo, en nuestro país en las últimas (y repetidas) elecciones generales,  eldiario.es puso a disposición de lectores y socios una línea de whatsapp a través de la cual el subdirector del diario, Juan Luis Sánchez, informaba de las novedades de participación o recuento.

El periodista freelance Tim Pool  realizó reportajes de inmersión para Vice con las Google Class cuando cubrió las protestas  de Estambul o El Cairo. https://www.vice.com/en_uk/article/tim-pool-live-streaming-from-istanbul. Antonio Pampliega realizó un vídeoblog en Sinflitros.com sobre su cobertura de la navidad cristiana en Irak l año pasado. http://www.sinfiltros.com/especiales/navidad-en-irak/regreso-la-navidad-la-irak-cristiana-20161223.html

Euronews utiliza el vídeo de 360º para mostrar la situación en la República Democrática del Congo: http://es.euronews.com/2016/12/30/republica-democratica-del-congo-un-pais-devastado-por-2-decadas-de-guerra. En este mismo sentido, El País tiene un proyecto dedicado por completo a los reportajes en 360º. http://www.elpais.com.co/reportaje360/web/home.html

Destaca la adaptación que hacen algunos medios, no nativos digitales, para estar presentes en algunas Redes Sociales de manera que resulte más natural y apropiado. Así el periódico El Mundo creó El Mundo Foto para desarrollar su presencia en Instagram

Otro ejemplo sería la evolución de Europa Press. Aunque en principio es una agencia de noticias, EP se ha convertido casi en un medio en los últimos años. Ha aprovechado la llegada del mundo digital y de las Redes Sociales para un mayor contacto con el lector y desarrollar labores más cercanas a los medios de comunicación que a las agencias.

Ante todo, periodismo

Las opciones que nos ofrecen las herramientas facilitan de manera notable el trabajo de los periodistas y, sobre todo, en lo relacionado a coberturas. El periodismo móvil ha facilitado, además, la cobertura en directo de temas más locales y en los que no se invertía con anterioridad. Acercando, así, la información y los medios a los usuarios.

Pero la existencia de las nuevas tecnologías no significa su utilización en cualquier situación obligatoriamente. Poder grabar un vídeo con nuestros dispositivos móviles o cámaras de fotos no significa que debamos hacerlo en todas las coberturas.

Cuando nos centramos en la utilización de unas y otras tecnologías aún cuando no aportan matices, contexto o información a los temas, olvidamos lo qué es el periodismo. Quizá, sea el peligro real al que los que la profesión se enfrenta. Permitir adaptar nuestro trabajo a las nuevas tecnologías en vez de adaptar las nuevas herramientas y las TIC a la labor periodística. Es decir, primar su utilización por encima de la profesión.

Debemos hacer avanzar el periodismo hacia la utilización de las nuevas herramientas y el periodismo móvil pero cuidando que ello no suponga un retroceso de la calidad de la información que ofrecemos a los lectores.

No debemos olvidar el trabajo final del periodista: filtrar, comprobar, contextualizar, informar… Si no nuestro trabajo podría ser realizado por cualquier otro ciudadano.

 

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